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lunes, 25 de marzo de 2019

FORSYTH, EJEMPLO DE EMPRENDEDOR DE POLÍTICAS

La academia, en su estudio del funcionamiento del Estado, la gestión pública y las política públicas, ha identificado unos sujetos que han sido denominados “emprendedores políticos” o “emprendedores de políticas”. 

Como en el sector privado, los emprendedores de políticas toman la iniciativa para romper el equilibrio existente; generando nuevas normas, nuevas políticas públicas, nuevas formas de organización o promoviendo la acción del Estado. El emprendedor político –a través de todo lo señalado– rompe con la inercia y limitaciones que suelen existir en el Sector Público. 

Estos emprendedores pueden aparecer en cualquier nivel o estatus de la organización del Estado. Pueden tener poder formal o no. Pueden ser políticos electos, altos funcionarios designados, asesores, servidores civiles o inclusive gente externa; que logra un impacto (por ejemplo, líderes sociales, directores de ONGs, personas de think tanks o periodistas comprometidos con algún tema).

martes, 11 de abril de 2017

Sistemas administrativos y atención de las emergencias: Un ejemplo de falla del Estado

Debo empezar señalando que –como he escrito en diferentes documentos– considero que las organizaciones estatales tienen características particulares y por ello merecen una regulación y tratamiento especial, distinto del que pueda darse a organizaciones del sector privado. Estas características se originan en el fuerte problema de agencia que afecta a las organizaciones estatales y a la propiedad colectiva (de la ciudadanía) sobre dichas organizaciones, que exacerba el primer problema.

En consideración a ello, encuentro perfectamente razonable y necesario, la existencia de sistemas administrativos. Estos deben estar orientados a reducir el problema de agencia, que es el factor que afecta negativamente el funcionamiento de las organizaciones del sector público y le resta bienestar a la sociedad.

Sin embargo, el problema está en cómo están diseñados, en cómo están escritos los sistemas administrativos en nuestro país. Siendo necesarios, considero que son inefectivos en cuanto a su finalidad y pueden terminar haciendo más daño que bien. Quiero demostrar mi punto, revisando las normas especiales que se han dictado, para atender la emergencia de las masivas inundaciones que sufre nuestro país.

Se supone que diversas zonas del país están en situación crítica, grave, urgente y que evidentemente requieren de la acción del Estado, para atender dicha emergencia. En atención a ello, se han dictado varios decretos de urgencia (DU 002, 004 y 006-2017).

viernes, 16 de diciembre de 2016

Un registro más no importa? Comentarios críticos al Registro Nacional de abogados sancionados por mala práctica profesional

Varias veces hemos señalado que para disuadir conductas indebidas o socialmente indeseadas (como faltas, infracciones y delitos) deben existir efectivos mecanismos de responsabilidad. Es decir, mecanismos que  lleven al infractor a asumir el “costo” de su conducta. Por ello, ratificamos que el “enforcement” de los mecanismos de responsabilidad (administrativa, civil o penal) debe ser eficaz. Es decir deben cumplir sus fines (que se asuma la responsabilidad).

Ahora bien, estos mecanismos no sólo deben ser eficaces, sino también eficientes. No deberían generar mayores gastos, o requerimientos innecesarios o ni generar duplicidad con mecanismos ya existentes ni promover la confusión entre los sujetos que tengan que utilizarlos, aplicarlos o consultarlos.

Hago esta introducción, para comentar de manera crítica el novísimo Decreto Legislativo que crea el Registro Nacional de abogados sancionados por mala práctica profesional. En este sentido, debo comenzar diciendo que estoy a favor de que existan efectivos mecanismos de responsabilidad contra los abogados, que utilizando su profesión; realizan actos indebidos. La conducta de muchos (muchísimos) abogados, es un factor importante, que contribuye a la disfuncionalidad, al mal funcionamiento de nuestro Estado. Y no me refiero solamente a aquellos que trabajan en el sector público, sino a aquellos que están en el sector privado, pero cuyo comportamiento va minando al Estado. No me extenderé más en este punto, porque amerita un artículo específico.

Lo que quiero comentar es la forma como se está queriendo hacer efectiva la responsabilidad de los abogados. Me refiero al caso específico de la creación de este Registro Nacional de abogados sancionados por mala práctica profesional.