La academia, en su estudio del funcionamiento del Estado, la gestión pública y las política públicas, ha identificado unos sujetos que han sido denominados “emprendedores políticos” o “emprendedores de políticas”.
Como en el sector privado, los emprendedores de políticas toman la iniciativa para romper el equilibrio existente; generando nuevas normas, nuevas políticas públicas, nuevas formas de organización o promoviendo la acción del Estado. El emprendedor político –a través de todo lo señalado– rompe con la inercia y limitaciones que suelen existir en el Sector Público.
Estos emprendedores pueden aparecer en cualquier nivel o estatus de la organización del Estado. Pueden tener poder formal o no. Pueden ser políticos electos, altos funcionarios designados, asesores, servidores civiles o inclusive gente externa; que logra un impacto (por ejemplo, líderes sociales, directores de ONGs, personas de think tanks o periodistas comprometidos con algún tema).