lunes, 22 de abril de 2019

El precedente vinculante del Tribunal del Servicio Civil sobre "negligencia en el cumplimiento de funciones" - Parte 2

Como habíamos señalado en la entrega anterior, en este precedente el TSC analiza el caso de falta prevista en el Artículo 85, literal d) de la LSC. Este literal señala que: la negligencia en el desempeño de las funciones constituye una falta administrativo – disciplinaria. Para el TSC esta falta tiene dos partes o elementos: La negligencia y el desempeño de funciones.

Al referirse a la negligencia, el TSC hace una comparación con el término “diligencia”. Así, señala que el término diligencia es un concepto indeterminado que implica la ejecución correcta, cuidadosa, suficiente, oportuna e idónea en que un servidor público realiza las actividades propias de su función. En contraposición, la negligencia se refiere a la manera descuidada, inoportuna, defectuosa, insuficiente, sin dedicación, sin interés, con ausencia de esmero y dedicación.

En estricto, la diligencia debe entenderse como la conducta de cuidado, solicitud, celo, esmero o,  adecuado nivel de esfuerzo. En contraposición, la negligencia implica una conducta de descuido, falta de dedicación, desinterés o, falta de esfuerzo adecuado. Es esta conducta negligente, la que origina el incumplimiento total de obligaciones o, su cumplimiento parcial, tardío o defectuoso (como señala el Artículo 1314 del Código Civil). Este cumplimiento parcial, tardío o defectuoso, tiene la naturaleza de incumplimiento.

viernes, 12 de abril de 2019

El precedente vinculante del Tribunal del Servicio Civil sobre "negligencia en el cumplimiento de funciones" - Parte 1

Hace unos días, el Tribunal del Servicio Civil (TSC) ha emitido un interesante Precedente Vinculante, donde se refiere a la aplicación del Principio de Tipicidad en la imputación de la falta administrativa disciplinaria de negligencia en el desempeño de funciones.

En primer lugar resalta la vinculación que realiza el TSC entre los principios de Tipicidad y Legalidad. La definición de la infracción administrativa sancionable no requiere estar expresa y detalladamente escrita en una norma con rango de ley. Se aceptan las definiciones con cierto grado de indeterminación a nivel de ley, que luego serán complementadas por normas de nivel reglamentario (bloques normativos Ley – Reglamento).

Esto significa, que la falta administrativa, como supuesto de hecho de la sanción (la consecuencia jurídica) ya no está solamente configurada en una norma con rango de ley, sino que es complementada, precisada, desarrollada, por una o varias normas reglamentarias. Por tanto, en estos casos, quienes imputen una falta tendrán que sustentar, argumentar y desarrollar un supuesto de hecho, utilizando el conjunto o bloque normativo Ley – Reglamentos, indicando con precisión en qué consiste la falta (en el plano normativo). 

lunes, 25 de marzo de 2019

FORSYTH, EJEMPLO DE EMPRENDEDOR DE POLÍTICAS

La academia, en su estudio del funcionamiento del Estado, la gestión pública y las política públicas, ha identificado unos sujetos que han sido denominados “emprendedores políticos” o “emprendedores de políticas”. 

Como en el sector privado, los emprendedores de políticas toman la iniciativa para romper el equilibrio existente; generando nuevas normas, nuevas políticas públicas, nuevas formas de organización o promoviendo la acción del Estado. El emprendedor político –a través de todo lo señalado– rompe con la inercia y limitaciones que suelen existir en el Sector Público. 

Estos emprendedores pueden aparecer en cualquier nivel o estatus de la organización del Estado. Pueden tener poder formal o no. Pueden ser políticos electos, altos funcionarios designados, asesores, servidores civiles o inclusive gente externa; que logra un impacto (por ejemplo, líderes sociales, directores de ONGs, personas de think tanks o periodistas comprometidos con algún tema).

lunes, 11 de marzo de 2019

Cómo mejorar el desempeño de las entidades del Sector Público. A propósito de un reporte del Banco Mundial

Quienes trabajan en políticas públicas o gestión pública o suelen tener una preocupación constante por el desempeño de las entidades del Sector Público. Es decir, por el trabajo que desarrollan dichas entidades y su capacidad para cumplir los objetivos planteados, con eficacia y eficiencia. 

Conseguir mejoras en el desempeño es un objetivo que se suele mencionar como uno de los temas en los que un gobierno o una gestión deben priorizar. Sin embargo, cómo hacerlo, qué variables o factores mover, son la incógnita. No existe una receta ni una fórmula mágica. 

Por eso es interesante comentar un reciente reporte del Banco Mundial, denominado “Improving Public Sector performance through innovation and inter-agency coordination” (Disponible en: https://www.worldbank.org/en/topic/governance/publication/global-report-on-public-sector-performance)

Este estudio no parte de un marco teórico específico, tratando de contrastarlo con evidencia fáctica. Se trata más bien del estudio de casos de éxito (donde se ha conseguido mejorar el desempeño de entidades del Sector Público), de diversos países, incluyendo países en desarrollo. A partir de ello, se identifican factores comunes, que aparecen en dichos casos. 

viernes, 22 de febrero de 2019

El dolor de cabeza de los desastres naturales, la reconstrucción de la infraestructura pública y los seguros como remedio.

Una persona común, cuando quiere adquirir un activo importante (como un inmueble o un vehículo) puede actuar de tres maneras, para obtener los recursos que necesita: ahorra (o utiliza sus ahorros existentes), se endeuda (con un tercero) o, una mezcla de ambas.

La pérdida de ese activo por un evento ajeno, es un evento traumático (un shock) para las personas afectadas, porque por un lado, significa que nuestros ahorros se han perdido (o (mantenemos una deuda) y; por otro que ya no obtendremos los beneficios que pensábamos obtener con dicho activo (mayor bienestar, mayores ingresos o ahorros). En muchos casos, la pérdida de ese activo será irreparable, si la persona no tiene recursos para reemplazarlo. Además, esta pérdida puede cambiar la situación económica de una persona y su familia; llevándola a la pobreza o peor aún, anulando sus opciones de salir de ella.

Frente a ello, las personas tenemos la opción de tomar seguros contra daños. En un seguro, pagamos una cuota (llamada prima); a cambio de que un tercero (la compañía de seguros) asuma el costo económico del daño; si este se produce. Con un seguro asumimos un costo hoy, que resulta muy inferior al impacto dañino que podría suceder (en el futuro).

domingo, 17 de febrero de 2019

Yo nací en un mundo analógico!!!! (Parte 2)



A mediados de los 90’s las computadoras se empiezan a generalizar (fijas: en casas y oficias) y digital: diskettes y CD roms. Todo lo que estaba en cientos o miles de libros, en formato digital, en esos pequeños artefactos.

Luego, llega el correo electrónico y no mucho tiempo después, el internet (www: worldwide web). Esto cambió el mundo. Toda información, rápidamente disponible en nuestras computadoras, a través de páginas web.

Hoy, más de 20 años después tenemos mucho internet, que nos da acceso a páginas web, blogs, aplicaciones, redes sociales. Tenemos internet por todos lados (WIFI) y dispositivos para usarlo: tablets, ipads y smart phones. Mucha información y acceso instantáneo a ella.

¿Cómo explicar esto?

Creo que se puede explicar lo sucedido desde la teoría de redes, el cambio tecnológico y el desarrollo de las telecomunicaciones.

Los grupos humanos como redes. La interacción de las personas puede ser analizada desde la teoría de redes. Las personas se agrupan o nuclean en base a algún factor (familia, amistad, pertenencia a un grupo). Ese factor es elemento que los enlaza. Desde esa perspectiva, podemos decir que existe una red (ver gráfico).

miércoles, 13 de febrero de 2019

Yo nací en un mundo analógico!!! (parte 1)

Quienes son de mi generación (o sea, la generación X) hemos visto cambiar el mundo. Empezamos analógicos y hoy, vivimos en un mundo hiper digital. El cambio es radical, brutal. Por eso quisiera hacer una reseña en clave temporal, para ubicar y contrastar y tratar de entender, lo que vivimos hoy con las computadoras, el intenet y el mundo digital.

Mis primeros recuerdos sobre la información, sobre cómo adquirir información los tengo en la televisión y los periódicos impresos (qué curioso tener que hacer esa precisión, hoy, en un mundo digital). También, en la radio.

Recuerdo como era el mundo en los años 70’, mi niñez. Televisión en blanco y negro, que funcionada de 6 de la tarde a las 11 de la noche, con tres canales de televisión; uno de ellos estatal.

Mucha de la información que consumían las personas comunes y corrientes venía de los periódicos y las revistas, de periódicos que salían una vez al día (aunque mi abuelo alguna vez me dijo que antes habían dos ediciones diarias). Revistas que eran semanales, quincenales o mensuales.

En mi casa mi abuelo compraba todos los días el periódico ….. El Comercio. Con el aprendí a leer el diario todos los días. Alguna vez le pregunté por qué no compraba otros diarios y me dijo que El Comercio era el mejor, porque tenía muchos años en el mercado. Así era el consumidor en esa época.

La televisión tenía básicamente dibujos animados, series, telenovelas, el noticiario de la noche y luego, alguna serie o programa de lo que se llamaba “trasnoche”. Tengo en mi mente el día que el Ministro Silva Ruete anunció un paquetazo económico. Era el año 1978 o 1979. Apenas habló, mi papá salió volando a ponerle gasolina al auto. Así se adquiría información en los 70’s. Y pensar que muchos años después ..... terminaría trabajando para don Javier.