El problema de agencia, que tiene como su expresión máxima a la corrupción se produce por los siguientes elementos:
a) Divergencia de intereses entre la ciudadanía y los servidores civiles (los que dirigen, administran y manejan el Estado). Esto lleva a que los servidores civiles (en todos sus niveles) privilegien su propio interés, poniendo en segundo lugar los intereses estatales, ciudadanos y de la sociedad.
b) La conducta oportunista que pueden desarrollar los servidores civiles (desde los funcionarios del más alto nivel hasta el último servidor).
c) La asimetría de información existente, que va en beneficio de los servidores civiles y, en contra de la ciudadanía.
d) El traslado de costos que originan los servidores civiles con su conducta. Los servidores civiles se benefician de acciones que realizan (como la corrupción), pero no asumen los costos de ellos. Dichos costos son “socializados”, son trasladados a la ciudadanía.
e) El problema de “acción colectiva” que afecta a los ciudadanos. Esto determina que no tengan interés en participar en asuntos estatales, en informarse, en participar, en controlar o en tomar algún tipo de acción. Esta inacción deja un mayor margen de acción a los servidores civiles (administradores). Por tanto, mayor oportunidad de abuso y de cometer actos de corrupción.